Abril de 2003
En 2002, dimos
inicio a un proceso de consolidar y expandir el trabajo
de organización y formación del FAT
en la Comarca Lagunera, a través del Frente
Obrero, Campesino, Estudiantil y Popular (FOCEP) con
el objeto de fortalecer nuestra organización
al interior y en su acción externa.
La comarca
lagunera es una zona donde la organización
local del FAT, el FOCEP tiene fuerza, presencia e
historia, pero se ve la necesidad de una mayor identificación
de las y los trabajadores del FOCEP con la misión
y la estrategia del FAT. Un avance significativo resultante
del trabajo desarrollado en 2002, es que se ha ido
obteniendo una identificación más fuerte
por parte de los colonos(as), trabajadores(as) del
transporte, comerciantes ambulantes, fotógrafos(as)
y trabajadores(as) de palenques. Observamos que en
las expresiones de organizadores medios y de base
se identifica al FOCEP - FAT como espacio de lucha
inmediata por el bienestar social, y se empieza a
asociar con ideas de lucha más amplia por la
libertad de asociación y organización,
por la equidad entre géneros, con la defensa
de los derechos humanos, laborales y civiles, y con
el desarrollo de alianzas nacionales e internacionales.
También se avanzó la articulación
entre el trabajo sindical, y los ejes de pobladores
y de género en la zona. En el área de
economía social, con los grupos campesinos
y las empresas sociales vinculadas al FOCEP y al FAT
en la comarca, el proceso de integración de
un organismo colegiado funcional tiene otro ritmo.
Estos avances
han favorecido la consolidación de las organizaciones
de base que ya se tenían y se percibe un avance
paulatino en la expansión del FOCEP, fincado
en el trabajo cotidiano de gestión y asesoría
en el que se atiende directamente a las personas y
grupos. Este crecimiento se observa en forma más
directa en el sector transporte, donde ha resultado
importante la organización sectorial local
y el apoyo nacional específico a la lucha contra
la invasión de rutas.
Se impulsó
la participación de los grupos de base en campañas
nacionales y en la preparación previa de los
representantes para participar en eventos nacionales.
De este modo, se fortalece desde el punto de vista
funcional y representativo del FOCEP como parte de
la Dirección Nacional del FAT.
Como muestra,
en agosto de 2002 se realizó en Gómez
Palacio un Taller de Formación de la Región
Norte, donde participaron compañeras y compañeros
de los estados de Chihuahua, Coahuila, Durango y Nuevo
León, y la Asamblea Nacional del sector sindical
donde participaron representantes de todo el país.
Por último,
este proceso contribuye a la formación de relevos
en los distintos niveles de la organización:
en la conformación del organismo colegiado
del sector sindical, aparecen cuadros nuevos, con
iniciativas y posibilidades de acción complementarias
a las que ya venían operando, y en el grupo
de mujeres, se estrechó la relación
con las instancias nacionales para la Equidad entre
Géneros.
En lo que
respecta a la presencia pública y de prensa
en la comarca lagunera, se difundieron luchas de grupos
de base como es el caso de la lucha por el respeto
a las rutas del sindicato del transporte. Además
se hizo difusión sobre los tratados de libre
comercio y sus implicaciones.
En resumen,
el FOCEP es una instancia de organización multisectorial
de importancia estratégica para el FAT, las
posibilidades de expansión del FOCEP hacia
nuevas ramas de la industria y otros espacios de organización
no sindical se están identificando y valoramos
que se puede avanzar de manera sustantiva en el mediano
plazo.
La realización
en Gómez Palacio de eventos con participantes
de otra zona (región norte y nacional) es una
estrategia para impulsar el sentido de pertenencia
a un movimiento más amplio y facilitar la atención
a temas nacionales y globales que, de otro modo, pueden
ser vistos como ajenos. Es importante reforzar este
carácter de “punto de encuentro”
de la comarca e impulsar la participación de
las organizaciones de base en la preparación
y desarrollo de tales eventos.
En las colonias,
la lucha de frente al incremento de los impuestos
y el costo del agua potable, favoreció una
reactivación del movimiento que sirvió
de base para conformar adecuadamente el organismo
colegiado del sector.
En el sector
de la economía social se siguió una
estrategia de resistencia ante la adversidad. En la
cooperativa que fabrica ropa, de Ceballos, ante las
dificultades para competir con una marca propia, se
había optado por maquilar pantalón para
marcas internacionales. Al disminuir el mercado de
maquila en la región, fue necesario hacer paros
técnicos y reducir el grupo activo en la fábrica,
además de retomar con paso cauteloso el lanzamiento
de la marca propia “Ceballos Jeans”.
Por su parte,
los grupos de campesinos caprinocultores continúan
con su actividad como proveedores de grandes empresas
como Chilchota y Coronado, y con el proyecto de conformar
una empresa de lácteos caprinos propia. Se
han aliado a otras organizaciones campesinas y están
articulados con el movimiento “el campo no aguanta
más”.
Es importante
señalar que el FAT ha logrado tener la presidencia
local de la UNT a través del FOCEP, situación
que aun es preciso potenciar más para el impulso
de la participación de las y los trabajadores
de la región en campañas de importancia
nacional e internacional.