Frente Auténtico del Trabajo

Historia: Comunicado de Emiliano Zapata

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


"SOMOS LA FUERZA, LA RAZON Y EL DERECHO;
SOMOS EL PRESENTE Y EL MAÑANA..."

Comunicado de Emiliano Zapata
a los trabajadores, 15 de marzo 1918. (Fragmento)

 

"Hermanos de las ciudades, los llamamos al encuentro con sus hermanos de los campos; camaradas del taller, vengan a abrazar a sus compañeros del arado; trabajadores de las minas del ferrocarril y de puertos, crucen los ríos, las montañas y los mares para fusionar nuestro anhelo de libertad y de justicia.

¡ Obreros de Puebla, Orizaba, Monterrey, Guanajuato, Cananea, Parral, Pachuca, Ebano, Necaxa; Operarios de fábricas, acudan a nuestro llamado fraternal, ayúdennos con el empuje valiente de su esfuerzo; Hoy es el momento de la lucha.

Esa armazón de la tiranía carrancista cimentada en fango y en las ambiciones amarradas con la impostura que quiso erguirse como el edificio grandioso de la revolución mexicana, está por derrumbarse!

Los líderes oficialistas, arteros, representantes de la burguesía uniformada de amarillo con cananas y fusiles fingió tenderles la mano a obreros y campesinos, y con la demagogia de la clase gobernante trató de entonar el mismo himno de las reivindicaciones de los asala-riados.

Carecíamos de pan para nuestros hijos y la oligarquía cerró los talleres y las fábricas.

A cambio de la sangre de los obreros les ofreció la condición del soldado; a cambio del trabajo en las fábricas les aplicó la férrea disciplina del cuartel; y en el nombre de Carranza los llamaron soldados de la revolución. Los batallones rojos de los obreros lucharon por disipar las sombras del presente, con el ansia de ver la aurora del mañana.

El engaño fue cruel. En vez de la ayuda prometida a los obreros y sindicatos, vino la imposición gubernamental, exigente y tiránica se quiso hacer del obrero la criatura dócil del gobierno, para preparar la farsa de las elecciones cuando llegara el momento. Se quiso hacer de los sindicatos un arma que sirviera de apoyo a la tiranía y su aliado el capital.

A las agrupaciones creadas para defender el trabajo contra las explotaciones y los abusos del capital que resistieron la presión del gobierno, el carrancismo llegó a donde el mismo Huerta no llegara, a cerrar su templo de libertad ¡¡LA CASA DEL OBRERO MUNDIAL!!

Pero no fue todo, cuando convocaron a la huelga general, se les negó el derecho a la huelga, Carranza les impuso sus condiciones de acuerdo con los patrones y a los que protestaron la represión y la carcel.

No camaradas, ustedes no pueden estar con sus enemigos, sus intereses y demandas son iguales a las nuestras, cuando exigen aumento de salario, reducción de horas de trabajo y mejores condiciones de vida; es lo mismo que nosotros exigimos al proclamar nuestros derechos a la tierra.

Ustedes consideran que por medio del sindicato encontrarán una de sus fórmulas para encontrar un remedio a sus males mientras que nosotros no pudimos más que pensar en las armas, en la insurgencia y en la rebelión abierta contra los conculcadores de nuestros derechos; porque cuando el oprimido no es dueño ni aun de lamentar su suerte no queda otro camino digno, no otro gesto redentor que el de esgrimir las armas; proclamando vencer o morir, morir primero antes de continuar más tiempo siendo esclavos.

Tras estos años de tremenda lucha infatigable, la aurora del triunfo está por llegar el sistema de control oficialista, el más pérfido de los disfraces que la burguesía ha revestido a nuestro país está desenmascarado, el triunfo de nuestros principios consignados en el Plan de Ayala se acerca; a ustedes obreros les toca acelerar este proceso poniéndose solidaria-mente de nuestra parte.

Que las manos callosas de los campos y las manos del taller se estrechen en saludos fraternales de concordia porque en verdad les decimos: unidos los trabajadores seremos invencibles, somos la fuerza, la razón y el derecho; somos el presente y el mañana..."


¡Salud, Hermano Obrero, salud, tu hermano el campesino te espera!

EMILIANO ZAPATA

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