México
D. F., a 25 de junio del 2003.
A USTEDES MUJERES Y ORGANIZACIONES
LES INFORMAMOS:
Conscientes de que
el Instituto de las Mujeres del Distrito Federal (PROMUJER-1998
INMUJERES-2002) es tan sólo uno de los resultados
de la lucha de más de 30 años del movimiento
feminista y amplio de mujeres, no sólo en ésta
Ciudad sino en todo el país, reiteramos nuestro
reconocimiento para Ustedes que desde sus diferentes
trincheras le abonaron al proyecto que desde hace
5 años, las trabajadoras del INUMUJERES, tomamos
como estafeta.
Las mujeres que integramos
el movimiento organizado al interior de dicha dependencia,
hemos vivido diferentes procesos que nos han llevado
a construir una conciencia crítica en torno
a nuestra condición y situación como
portadoras de la mencionada estafeta, por lo que hemos
adoptado como nuestro el compromiso personal y público
de reivindicar la lucha de las mujeres dónde
quiera que estemos.
Hoy estamos en el
Instituto, al cual le hemos apostado como una de las
tantas estrategias, necesarias para incidir en el
largo proceso que significa deconstruir una cultura
donde las mujeres conozcamos y ejerzamos todos nuestros
derechos, la certidumbre creció cuando desde
la visión de un gobierno de alternancia prometía
que era posible.
Sabemos que no ha sido fácil la operacionalidad
ni la administración del Instituto por parte
de las diferentes administraciones, porque las asambleas
legislativas y titulares de la Secretaría de
Gobierno, han dado diversas figuras jurídicas
al Instituto, dejando ambiguas sus atribuciones lo
cual ha dificultado el cumplimiento cabal de su objetivo,
que es trabajar en beneficio de las mujeres de esta
Ciudad.
Sumado a lo anterior,
sabemos que han dirigido este Instituto mujeres con
gran compromiso. Sin embargo, es en ésta última
administración cuando consideramos que el proyecto
dista mucho del deseo y compromiso de mantener los
objetivos para los cuales fue creada esta instancia.
Las diversas figuras jurídicas que arriba mencionamos,
colocó al Instituto en el 2002 como un órgano
descentralizado de la Administración Pública,
lo cual representó una estrategia que garantizaría
mayor permanencia ya que le otorga cierta autonomía,
estableció -por primera vez- un régimen
laboral que como trabajadoras, nos coloca en el apartado
“B” del Art. 123 Constitucional, sin embargo,
hay jurisprudencia de que dicha relación debe
ser regida por el apartado “A” , que nos
coloca en la posibilidad de asociarnos.
Lo hicimos, no sólo
porque en la presente administración se dio
la oportunidad, sino porque muchas hemos vivido (desde
administraciones pasadas) una serie de arbitrariedades,
injusticias, malos tratos, autoritarismo, violencia
laboral, soportadas por factores de subsistencia obvios,
pero sobre todo porque muchas consideramos que el
proyecto puede retomar el rumbo y en congruencia con
la difusión y promoción de los derechos
de las mujeres, decidimos ejercer los nuestros como
trabajadoras.
Así, el movimiento desde noviembre del año
pasado, ha llevado un proceso legal ante la Junta
Local que primero declaró ser incompetente
para conocer el caso y lo turnó a la Tribunal
Federal de Conciliación y Arbitraje que también
se declaró incompetente, llegando el caso al
Sexto Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del
Primer Circuito (Poder Judicial de la Federación)
que por tesis de jurisprudencia XXV/98 consultable
en la pág. 122 del Tomo VII, del Semanario
Judicial de la Federación y su gaceta, correspondiente
a abril de 1998, Novena época sostuvo que:
organismos descentralizados de carácter local,
sus relaciones laborales se rigen por al apartado
“A” del artículo 123 constitucional.,
por lo que declara que es competencia de la Junta
Local el concocimiento de nuestro caso.
Ello significó
que ganáramos un amparo y ser reconocidas por
la Junta local como trabajadoras afiliadas en la Sección
VI del Sindicato de Trabajadores de Casas Comerciales,
Oficinas y Expendios, Similares y Conexos del DF,
cuyo registro fue otorgado por la misma Junta de Conciliación
y Arbitraje del Distrito Federal. Así, el pasado
8 de mayo notifica a nuestro representante legal la
posibilidad del emplazamiento a huelga por la firma
de un contrato colectivo de trabajo, reconociendo
con ello: su competencia, la legalidad del registro
sindical y nuestra relación como trabajadoras
del INMUJERES.
Decidimos entonces
emplazar a huelga por la firma de un contrato colectivo
de trabajo el 2 de julio a las 10 de la mañana,
lo cual fue notificado oficialmente por la Junta Local
a las autoridades del Instituto el lunes 23, convocando
a ambas partes a una primera audiencia de conciliación
el miércoles 25.
Llevamos dos audiencias
sin que las autoridades del Instituto presenten una
contrapropuesta al Contrato que nosotras presentamos
con las condiciones mínimas que exige la ley
para tener certidumbre laboral y reconocimiento a
nuestros derechos de asociación.
Sostendremos una más
el lunes 30 de junio a las 9:30 am, con el compromiso
de buena voluntad de ambas partes. Sin embargo, las
hostilidades, la descalificación
política, además de las oficina centrales
ubicadas en el Centro Histórico.
Por todo ello, compartimos
con Ustedes la presente información con la
seguridad y la certeza de que la razón y la
ley nos asisten, por lo que solicitamos atentamente
su sororidad mediante un pronunciamiento público,
a través del seguimiento del caso para establecer
un vínculo que nos permita crear un espacio
para poder ampliar la información y reflexionar,
conocer o discutir, los diferentes puntos de vista,
lo que seguramente enriquecerá a nuestro movimiento.
A t e n t a m e n t e
MARÍA TERESA ROMERO RODRÍGUEZ
RESPONSABLE DE LA COMISIÓN DE VINCULACIÓN
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