Canal Solidario / Europa Press (Estrasburgo)
(01/04/2004)
El Observatorio Europeo del Racismo y la Xenofobia
publicó esta semana un informe sin precedentes
en el que advierte del preocupante aumento de los
incidentes y actitudes antisemitas en la UE durante
los tres últimos años, particularmente
en Reino Unido, Francia, Alemania, y otros países
de la Europa Central. España estaría
entre los Estados donde esta lacra tiene menor incidencia.
"Europa
tiene un problema con el antisemitismo", alerta
el informe, presentado en la sede del Parlamento Europeo
y basado en datos sobre sucesos y agresiones violentas,
reacciones políticas, académicas y de
los medios de comunicación, resultados de estudios
sociológicos y denuncias de los representantes
de la comunidad hebrea entre 2001 y 2003. El Observatorio
publicó asimismo un informe sobre la percepción
del antisemitismo en la comunidad judía.
Según
el Observatorio, las muestras de esta actitud social
difieren en "frecuencia y gravedad" según
los países, pero son "suficientes como para
causar gran angustia a muchos miembros de la comunidad
judía en Europa". Como causas, se cita el
efecto sobre la opinión pública del conflicto
israelo-palestino, pero también el histórico
antisemitismo "latente" en la sociedad europea.
La
ausencia de datos completos impide al Observatorio identificar
con nitidez a los inductores o responsables pero, teniendo
en cuenta los casos de Bélgica, Dinamarca, Francia,
Alemania, Holanda, Suecia, Reino Unido, Italia y Austria,
identifica "dos grandes grupos": activistas
ultraderechistas, incluidos jóvenes 'cabezas
rapadas'; y jóvenes magrebíes o musulmanes.
El
informe, titulado 'Manifestación del Antisemitismo
en la UE 2002-2003', consta de 344 páginas y
sitúa las muestras más concluyentes de
esta tendencia en los países de Europa Central.
Así, en Alemania, las muestras de antisemitismo
habrían mantenido una tendencia ascendente desde
1999. En este país especialmente sensible a esta
cuestión por su historia reciente, el número
de ataques registrados a símbolos o personas
judías pasó de 18 en 2001 a 28 de 2002,
aunque se trató sobre todo de incitaciones o
prácticas propagandísticas para denostar
a esta comunidad.
Por
su parte, Francia registró un aumento en el número
de actos antisemitas en 2002. Ese año, de los
313 incidentes de carácter xenófobo o
racista, 193 tuvieron como víctima a la comunidad
hebrea, una cifra seis veces superior a la de 2001.
Entre ellos, hubo asaltos e insultos a judíos,
ataques a sinagogas, cementerios y otras propiedades
de esta comunidad, incluido el incendio de una escuela.
Bélgica
-con 64 casos en 2002, incluido el incendio de una sinagoga-;
Suecia -131 incidentes en 2002, entre los cuales se
incluyen los destrozos en un cementerio-; Países
Bajos -pintadas y amenazas contra la comunidad judía
de Amsterdam y proliferación de material antisemita
en Internet-, también comparten esta tendencia,
según el informe.
Las
estadísticas sobre Reino Unido también
indican una tendencia ascendente de esta lacra. En 2002,
se registraron 350 incidentes, un 13 por ciento más
que en 2001, mientras que en el primer semestre de 2003,
el aumento parcial era del 75 por ciento. En 2002, dos
sinagogas fueron atacadas y dos cementerios objeto de
incendios presuntamente intencionados.
"¿Hay
antisemitismo en Europa?, ¿va en aumento?, la
respuesta a ambas cuestiones es 'sí'", concluyó
el presidente de la Eurocámara, Pat Cox, durante
la presentación del informe. "Los judíos
en Europa no pueden hacer una vida normal", aseguró
por su parte Cobi Benathoff, presidente del Congreso
Judío Europeo.
Mientras,
en España, Austria, Grecia e Italia, los ataques
físicos o los actos violentos contra la comunidad
judía siguen siendo ausentes o "relativamente
raros". Pese a ello, el Observatorio sostiene que
en estos países "el discurso antisemita
ha sido particularmente virulento en muchos aspectos
de la vida cotidiana". En Irlanda, Luxemburgo,
Portugal y Finlandia, el problema sería aún
menor.
España,
sin incidentes violentos contra judíos
España,
donde la proporción de residentes judíos
es una de la más bajas de la UE --entre 20.000
y 40.000 personas (0,05 a 0,1 por ciento de la población)--,
no registró incidentes violentos ni en 2002 ni
en 2003, aunque sí pintadas despectivas en sinagogas
de Madrid y Barcelona, en la sede del Centro de Estudios
Judeo-Cristianos de la capital española, así
como en un puente de Zaragoza.
El
informe también refleja el uso de esvásticas
entre grupos de extrema derecha y seguidores 'ultras'
de equipos de fútbol y varios ataques "verbales"
contra individuos identificados como judíos.
También recoge las impresiones de representantes
de la comunidad hebrea acerca de un supuesto afloramiento
de "actitudes antisemitas latentes" a causa
del conflicto de Oriente Próximo y de la presencia
de organizaciones civiles "radicalmente propalestinas".
Asimismo,
hace referencia a las críticas de la comunidad
a la prensa española por la aparición
de "caricaturas aparentemente antisemitas"
de políticos israelíes y por el "tono"
de los artículos sobre las incursiones israelíes
en Palestina, pero recoge la réplica de los medios
de comunicación, según la cual, se trata
sólo de censuras políticas al Gobierno
israelí. "En resumen el antisemitismo no
parece constituir un problema social de orden mayor
en España", concluye el Observatorio.
Por
un programa de prevención en las escuelas
Sobre
la base del informe, la directora del Observatorio sobre
el Racismo y la Xenofobia, Beate Winkler, realizó
varias sugerencias a los poderes y actores públicos
para frenar la tendencia ascendente. Así, reclamó
a los autoridades políticas que incluyan programas
de prevención en las escuelas, promuevan la firma
por parte de la 'Carta Europea de Partidos Políticos
por una Sociedad No Racista' y articulen "mecanismos
específicos" para evaluar la evolución
del antisemitismo.
Winkler
pidió además una acción conjunta
de "políticos, periodistas y profesores"
para prevenir el fenómeno. "Ahora que los
conflictos violentos entre Estados miembros de la UE
resultan inconcebibles, sería un gran éxito
el que los conflictos entre los distintos sectores de
la sociedad europea también resultase inconcebible",
añadió Winkler.
En
el acto de presentación, Benathoff agradeció
la publicación del informe, pero dudó
de su limpieza, aduciendo que en una versión
previa --que, según denunció, habría
sido corregida a instancias de la Comisión Europea--
se señalaba como principal responsable solamente
a "jóvenes musulmanes", sin mencionar
a los grupos de extrema derecha.
"¿Cómo
podemos combatir el antisemitismo sin tener el coraje
de identificar claramente a sus autores?", razonó
al respecto el secretario general del Congreso Judío
Europeo, Serge Cwajgenbaum.
No
es la primera vez que los representantes de este órgano
denuncian la supuesta manipulación del informe
del Observatorio a cargo de la Comisión Europea.
El pasado enero, sus denuncias en este sentido publicadas
por el diario británico Financial Times originaron
una agria polémica entre los representantes de
la comunidad hebrea y el presidente de la Comisión,
Romano Prodi, quien por este motivo estuvo a punto de
suspender la celebración de un seminario sobre
antisemitismo celebrado en Bruselas el pasado febrero.
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