1.-Una corporación es una
agrupación de individuos con intereses comunes
o características similares, en grandes o pequeñas
organizaciones; pueden ser sindicatos obreros, cámaras
patronales o colegios de profesionistas, cuya obligación
fundamental es el cumplimiento de la legislatura correspondiente
a cada ramo.
2.-El corporativismo es entonces
la integración de los ciudadanos de un país,
al aparato de Estado por medio de sus respectivas
corporaciones, con la finalidad de mantener el orden
establecido, garantizando la participación
del Estado como intermediario en todo conflicto social.
3.-Es decir, el corporativismo utiliza a las distintas
organizaciones como correa de transmisión que
une al individuo con el aparato de Estado, para garantizar
de manera eficaz la aplicación la de las respectivas
legislaciones en cada sector, tratando de mantener
el control social de toda la población.
4.-El corporativismo requiere de
varios mecanismos previos que garanticen su
funcionamiento. Algunos de estos son: Inculcar el
espíritu nacional, la educación y el
mérito individual como mecanismo de promoción
social.
5.-Una educación ideológica
que funcione como lavado de cerebro y que comienza
desde la escuela elemental y se refuerza toda la vida
a través de los medios masivos de comunicación,
vendiendo el proyecto corporativo bajo el principio
de "unidad nacional y el bien de la patria",
es decir del nacionalismo.
6.-En el pensamiento nacionalista
la nación es concebida como una realidad sin
discusión, que para algunos puede limitarse
solo a las fronteras políticas y para otros
puede extenderse a toda comunidad de sangre, color
de piel, o idioma. El conacional es parte del nosotros
mientras que el extranjero es parte de los otros;
en ultima instancia solo consideraremos importante
lo que suceda a nosotros y no a los otros.
El nacionalismo presupone que la
nación es la realidad suprema a la cual hay
que someter todos los intereses de grupo, clase o
individuo.
"La patria es primero"
es su lema favorito.
Todo movimiento que reclame para
sí un espacio de autonomía es considerado
como un atentado a la nación. El separatismo,
la lucha de clases y la autonomía de cualquier
sector social, son un delito.
El internacionalismo es el pecado
de la religión nacionalista.
7.-En la óptica del nacionalismo,
el Estado encarna la representación jurídica
de la nación; es decir, el Estado por principio
tiene el derecho y la obligación de estar presente
en la totalidad de esa realidad suprema que ya definió
como "La nación". En otras palabras,
el Estado se reclama como el único responsable
del orden social establecido y se adjudica el derecho
absoluto de intervenir en cualquier momento y en cualquier
lugar para vigilar los "intereses de la nación",
bajo la consigna de que "la patria es primero."
Este carácter totalitario
del Estado se manifiesta entre otras formas con la
implantación de un criterio de Estado en cuestiones
de moral privada: La censura y el control ideológico
en la vida cotidiana.
8.-El Estado autodefinido como la
encarnación jurídica de la nación
exige unidad y fortaleza, para lo cual agiganta la
imagen del Jefe del ejecutivo y disminuye los poderes
judicial y legislativo.
9.-El Estado al integrar en su aparato
las corporaciones, en nuestro caso a los sindicatos
obreros, las convierte en instituciones de la nación
y por lo tanto en interés fundamental de la
patria: motivo por el cual todo lo que suceda en ellas
se convierte en un asunto de Estado.
10.-El corporativismo puede reconocer
los conflictos de clase, pero los disciplina a los
intereses de la nación; Ninguna lucha fuera
del marco jurídico, nada fuera del estado de
derecho, nada que permita la acción autónoma
de los ciudadanos y si existiera algún resquicio
por el cual se puede encontrar un espacio de libertad,
hay que legislar sobre ello.
11.-La corrupción misma es
combatida por el Estado corporativista; ensucia su
imagen y dificulta el funcionamiento del sistema,
aunque en la práctica sindical cotidiana se
suplanta la formación ideológica del
Estado por la tolerancia a la corrupción.
12.-En el caso de México,
la formación ideológica de los cuadros
corporativos en el sector laboral (es decir los charros)
es nula, a pesar de contar con recursos suficientes
para el caso, por lo que el Estado se ve en la necesidad
de reforzar esa falta de compromiso militante, reclutando
cuadros de la izquierda y tolerando una larga cadena
de corrupción; cadena que parte del delegado
de la fábrica más insignificante hasta
la misma presidencia de la república, pasando
por los cuadros medios, que fungen como líderes
sindicales, gobernadores, diputados y senadores "del
sector obrero".