A
partir de la formación de la Unión Nacional
de Trabajadores en noviembre de 1997, el proceso de
alianzas en el movimiento obrero ha permitido enfrentar
las coyunturas con procesos unitarios que han permitido
sostener demandas tradicionales del movimiento obrero,
como la revisiones contractuales, así como
detener las propuestas de reformas estructurales neoliberales
impulsadas por el ejecutivo federal.
La UNT se
formó por sindicatos tradicionales que vinculados
al Congreso del Trabajo, inician su proceso de independencia
y renuncian a este organismo cúpula de los
sindicatos corporativos y por sindicatos de vieja
tradición independiente como el STUNAM y el
FAT.
Previamente
a la fundación de la UNT se desarrolló
un proceso unitario denominado FORO EL SINDICALISMO
ANTE LA NACION, en donde varios sindicatos tanto corporativos
como independientes, discuten sobre temas de interés
nacional. De ahí derivó la idea de constituir
una nueva central independiente a la cual no se integraron
varios de los que ya estaban en el FORO, como son
el SNTE, el SME y otros.
La fundación
de la UNT respondió a tres elementos fundamentales
de organización que permitirían la incidencia
en la toma de decisiones de la nueva central y la
autonomía respecto al estado.
Estos tres
elementos fueron: 1) Dirección colegiada y
colectiva. 2) Toma de decisiones por consenso y no
por mayoría y 3) No solicitar el registro del
sindicato ante la Secretaría del trabajo, para
ser congruentes con la postura de no permitir que
el gobierno interfiera en el régimen interno
de los sindicatos.
Algunos de
los sindicatos que no aceptaron integrarse al proyecto
de la UNT, con el tiempo decidieron dar forma a otra
organización y fundaron el FRENTE SINDICAL
MEXICANO. Los principales sindicatos del FSM son el
SME, SITUAM, Universidad de Chapingo y COR entre otros.
Desde la fundación
del FSM, el FAT mantuvo estrechos lazos con la nueva
central y se inició un proceso de acercamiento
entre las dos centrales conformando una comisión
de enlace que permitió hacer valido un pacto
de solidaridad firmado en el 2000, logrando la coordinación
de la marcha conjunta del primero de mayo de 2002.
Al mismo tiempo,
la UNT tuvo acercamiento importante con las centrales
campesinas con quienes se firmaron pactos de unidad
y solidaridad: Congreso Agrario Permanente y el Barzón,
que permitió la movilización conjunta
en el contexto de las demandas de "el campo no
aguanta más" y posibilitando la formación
de una estructura unitaria que integrara a obreros
y campesinos. Así nace El Frente Sindical,
Campesino y Social -FSCS-, en donde también
participa el FSM.
La gran virtud
de Vicente Fox ha sido la de propiciar (sin quererlo),
la unidad de las fuerzas en contra de sus proyectos
neoliberales y de esta manera, como rechazo a sus
proyectos de reformas estructurales, la variedad de
ONGs y partidos políticos no electorales se
aglutinaron en la denominada Promotora Nacional contra
el Neoliberalismo quienes se integraron a la alianza
UNT-FSM-CAMPESINO y se convirtieron el la rama popular
del FSCS, mismo que a partir de ese momento agregó
a su nombre el sector popular denominándose:
Frente Sindical, Campesino, Social y Popular -FSCSP-,
el cual está en proceso de organización
más estructurada para responder con mayor eficacia
a los embates del gobierno que no quita el dedo del
renglón insistiendo en sus reformas.
Este proyecto
unitario se hizo presente el 27 de noviembre en la
llamada mega marcha, que según videos propios,
se movilizaron 300 mil personas. Por el momento, la
diversidad ideológica a sido superada por la
urgente necesidad de acción.
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