Frente Auténtico del Trabajo

De actualidad:Acuerdo UNT-FSM sobre la OMC, Cancún, sep.2003

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


ACUERDO UNT-FSM
Declaración a la OMC

HACIA UN MODELO ALTERNATIVO DE INTEGRACIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL. PROPUESTA DE LA UNIÓN NACIONAL DE TRABAJADORES Y DEL FRENTE SINDICAL MEXICANO ANTE LA REUNIÓN DE LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE COMERCIO. Cancún, Q.R., México, septiembre de 2003.

Casi dos décadas de instrumentación de un modelo de integración económica hegemonizado por los organismos financieros internacionales y las grandes corporaciones multinacionales han tenido como resultado procesos opuestos a aquellos que los gobiernos prometieron alcanzar en sus inicios.

Esta circunstancia es especialmente válida para la región de las Américas, territorio en donde se impusieron las políticas más ortodoxas y controvertidas del llamado Consenso de Washington donde, lejos de resolver las asimetrías existentes en la región, las políticas de desregulación y privatización han exacerbado los viejos problemas estructurales y con ello han provocado una mayor polarización.

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) constituye la mejor expresión del saldo desfavorable del modelo y debiera ser el punto de partida para iniciar su revisión. Los beneficios del TLCAN han estado encaminados a consolidar las grandes corporaciones en detrimento no sólo de los pequeños y medianos empresarios sino sobre todo de los trabajadores, para quienes los costos de la aplicación del modelo han sido enormes.

Las reiteradas promesas de crecimiento de la economía regional, de las economías nacionales, de mejor calidad de vida, de más y mejores empleos son confrontadas por una cruda realidad de bajo o nulo crecimiento económico, mayor desempleo y un creciente deterioro de la calidad de vida en general.

La pobreza y la desigualdad en todos los ámbitos han alcanzado niveles históricos. Al hacer un balance del modelo, la realidad es evidente: su fracaso y la necesidad insoslayable de construir una alternativa que privilegie el desarrollo social, ámbito donde se encuentran los resultados más negativos.

En este sentido la Unión Nacional de Trabajadores y el Frente Sindical Mexicano proponen y demandan a la Organización Mundial de Comercio el reconocimiento de cinco puntos de acuerdo, sobre los cuales se debe iniciar la revisión del modelo impuesto hasta ahora, y sobre el que tanto las sociedades como los gobiernos deben de emprender esfuerzos de diálogo y de consenso para la configuración de un modelo alternativo de mundialización económica, política y social.

Estos puntos de acuerdo son:

1. Reconocer que las reglas que hasta ahora han predominado y que se han impuesto en el libre comercio, en tratados comerciales y de inversión estilo el TLCAN, han sido contrarias al desarrollo económico, social y de las culturas de los pueblos en general.

2. Reconocer y asumir que cobra cada vez mayor peso e importancia la crítica del modelo derivado del Consenso de Washington, y que no sólo en los foros sociales que acompañan a las reuniones de los organismos internacionales relacionados con el comercio y el intercambio económico (la OMC, el BM, el FMI entre otros) sino dentro de las propias reuniones de dichos organismos se ha destacado la necesidad de fortalecer los contenidos sociales de los procesos de integración y, en suma, de alternativas frente al modelo impuesto. En especial, es indispensable revisar y revalorar las discusiones y resultados de la Cumbre de Monterrey, en donde se reiteró el derecho de los países al desarrollo y la necesidad de supeditar aspectos como el pago de la deuda o las privatizaciones a este derecho.

3. Proponer y seguir alternativas viables de desarrollo sustentable de acuerdo con los lineamientos plasmados en el informe Brundhland que incluyen: la protección del medio ambiente y los recursos naturales, el derecho de los países al desarrollo, el respeto a los derechos humanos y a la diversidad cultural, a la equidad de género entre otros. Todos ellos acordados y ratificados en la Cumbre de la Tierra y en la de Johannesburgo respectivamente.

4. Incluir en los acuerdos comerciales los derechos sociales que deben estar reglamentados, sancionados y protegidos de la misma manera que se vigila y protege el cumplimiento de las normas comerciales. Un primer paso es la integración y reglamentación de los derechos humanos, ambientales y laborales al TLCAN, y su extensión progresiva a otros acuerdos comerciales, existentes y en proceso. Es necesario que los organismos financieros internacionales acepten que sin la inclusión plena y reglamentada de estos derechos sólo se profundizará la desigualdad e inestabilidad política y social.

5. Modificar los acuerdos vigentes en materia agropecuaria, energética, financiera, de telecomunicaciones, de seguridad y bienestar social, salud, educación, vivienda, pensiones, etc. Sin la revisión de estos aspectos no puede haber un modelo alternativo. La Unión Nacional de Trabajadores y el Frente Sindical Mexicano sostienen que, a la luz de los resultados claramente negativos de los acuerdos de “libre comercio” para los países en desarrollo y para los menos favorecidos; y considerando que las propias instituciones multilaterales han reconocido el retroceso social y de desarrollo que ha traído este modelo es indispensable rectificar el rumbo:

En materia de agricultura, se tiene que corregir la competencia desigual creada por los subsidios agrícolas de los países desarrollados frente a la precariedad de los productores del Sur, además de reconocer el derecho de los países en desarrollo y de los menos favorecidos de proteger y estimular las áreas de su sector agropecuario que garanticen su soberanía y seguridad alimentaria.
En materia de servicios, el futuro de los países en desarrollo es afectado gravemente por la tendencia a abrir indiscriminadamente la inversión y privatización del sector que reduce o elimina la soberanía nacional y coloca bajo las reglas del mercado los derechos de bienestar y seguridad social, tales como la salud, la educación, la vivienda y las pensiones entre otros.

En materia de inversiones, la comunidad internacional rechazó, en su momento, el pretendido Acuerdo Multilateral de Inversión es; no es posible introducir los mismos criterios ahora en la OMC, los cuales otorgan superderechos a las grandes corporaciones trasnacionales y reducen la rectoría del Estado al extremo de imponer sanciones al país que se atreva a regular las inversiones extrajeras.

En materia de propiedad intelectual, científica y tecnológica, se debe establecer en todo acuerdo comercial el derecho nacional a proteger y promover los recursos naturales, culturales, científicos y tecnológicos. En general, dado que la OMC no sólo trata de regular el comercio mundial sino de establecer una constitución económica, minimizando la rectoría del Estado e ignorando a la sociedad; que su funcionamiento y estructura excluyen la participación democrática de los países en desarrollo y de los menos favorecidos; y dados los problemas señalados, la UNT y el FSM plantean que la globalización, para que genere equidad, bienestar social y crecimiento económico, tiene que integrar en un mismo propósito y con visión de largo plazo, desarrollo y sustentabilidad.

Rechazamos que se incluyan nuevos temas en su agenda y otorguen más poderes a la OMC en tanto no cambie su orientación neoliberal.

Los Trabajadores Frente el ALCA